FeUSO ha sido el primer sindicato en dar un paso al frente para denunciar públicamente la discriminación que sufren más de 130.000 trabajadores de la enseñanza concertada, ante la tramitación del Proyecto de Ley de reducción de la jornada lectiva del profesorado.
FeUSO ha advertido de que la propuesta del Gobierno establece una reducción de jornada lectiva únicamente para la enseñanza pública —23 horas en Infantil, Primaria y Educación Especial y 18 horas en el resto de enseñanzas— mientras mantiene las 25 horas semanales en la concertada. Por ello, nuestro sindicato insiste en que no puede haber “docentes de primera y de segunda” dentro del mismo servicio público educativo.
Ya dejamos claras nuestras reivindicaciones en la movilización del pasado 1 de mayo en Madrid y continuaremos reclamando que cualquier mejora laboral anunciada por el Gobierno para el profesorado sostenido con fondos públicos se aplique también a los trabajadores de la enseñanza concertada.